Encuadre 2009
Dentro de las actividades, entre los días 7 y 8 de octubre se realizó un Coloquio para presentar ponencias, cuyo tema fue: El perfil del diseñador gráfico en el siglo XXI. El objetivo del coloquio era debatir – entre los asistentes, en su amplia mayoría profesores y directores de escuelas de diseño – el perfil a futuro de los estudiantes de diseño gráfico.
Mi ponencia llevó como título: “Desarrollo de habilidades de gestión para profesionales diseñadores: ¿Una respuesta a la crisis profesional actual?”, y es una ampliación del tema que desarrollé y expuse en la conferencia de los Seminarios ForoAlfa 2009, en septiembre último en Buenos Aires.
Los conceptos principales explicados fueron los siguientes:
1. Los diseñadores profesionales comienzan a preocuparse por otro tipo de preguntas en relación al diseño. Hay una verdadera preocupación sobre el “aparente deterioro” de la profesión.
2. Ese “aparente deterioro de la profesión” se manifiesta en que – desde el punto de vista de los diseñadores – “los clientes y los empleadores no pagan los precios y salarios que el profesional pretende (o sea, lo que el trabajo vale)”.
3. Los datos obtenidos respecto al desempeño profesional en el ámbito del diseño gráfico, revela que las diferencias salariales entre profesionales y técnicos (a veces denominados “operador de PC”) es muy inferior a la diferencia entre profesionales y técnicos de otras disciplinas. Además, el grado de adaptabilidad del diseñador gráfico (trabajar en posiciones no relacionadas específicamente con las competencias en las que se ha formado) es muy menor a otros profesionales.
4. Esto puede significar que el mercado no reconoce las diferencias entre profesionales y técnicos, a los cuales remunera en consecuencia.
5. Por otro lado, los salarios y precios que los DG pueden obtener son una consecuencia de la composición de su sector industrial, en un aparente “punto de inflexión estratégica”.
6. La menor adaptabilidad profesional, por otro lado, puede tener su origen en la formación – producto de los condicionamientos de los referentes (quienes han impuesto un modelo de “éxito profesional”, en conflicto ante un nuevo contexto).
7. El desarrollo de habilidades de gestión es un complemento positivo al talento natural del estudiante / profesional diseñador, para enfrentar este nuevo entorno competitivo.
8. Esto no significa enseñar habilidades empresarias en los programas de estudio de diseño, sino promover ciertos valores (modificaciones en el cómo, no en el qué), para desarrollar una mejor comunicación, la tolerancia al trabajo en equipo, así como la posibilidad de incorporar un lenguaje que permita a los diseñadores comunicarse con sus clientes de una forma que sus clientes entiendan.




